Dando respuesta a la pregunta 2 de Lisseth, la no renovación o suspensión de la certificación de BPM por parte del INVIMA puede traer consecuencias como perder capacidad en producción, es decir, se inhabilitan las áreas para desempeñar procesos de manufactura, o en ocasiones los titulares de los registros sanitarios los pueden suspender o cancelar, impidiendo la fabricación y comercialización de estos.